Tuesday, September 05, 2006
Mariología
Les recomendamos visitar el portal de Mariología para profundizar en temas más específicos acerca de la vida de la Santísima Virgen María. En este sitio encontrarán reflexiones, documentos eclesiásticos y una serie de escritos encaminados a explicar la realidad doctrinal de la vida de María y su obra.

En la catequesis del sábado para los jóvenes de confirmación ilustramos algunos elementos básicos con el objetivo de incentivar en ellos la práctica de hacer el rosario. Los misterios se encuentran aquí, junto con la cita bíblica de donde han sido tomados y una figura alusiva al mismo.

Proponemos ahora la siguiente reflexión:

Un niño, mientras está dándose un chapuzón en la playa, es arrastrado por una corriente de remolino; en cuanto se ve en peligro, grita: ¡mamá, mamá! Agita los brazos como puede, pidiendo auxilio desesperadamente. Con dificultad, de vez en cuando, logra sacar la cabeza y puede ver en la orilla a su madre, que pacíficamente broncea su piel en una hamaca. Su única esperanza es que su madre le oiga y haga lo que sea por rescatarle. Vocea más y más; por fin, su madre oye los gritos que la llaman. Se incorpora y ve las circunstancias de su hijo, y se vuelve a tumbar mientras piensa: ¡con lo fría que está el agua, yo no me meto ni loca! ¡Otra vez ?si es que sale de ésta? que no se meta tan adentro!

¡Increíble!, pensará quien lea este suceso; ¡no puede ser verdad! ¡Eso no es una madre, es un monstruo! Es tan increíble, efectivamente, que no es verdad. Pero si no es posible que una madre se porte así, menos posible es que grites interiormente a María: ¡Madre mía, ayúdame!, y que Ella pase de ti.

Madre mía, perdona todas las veces que te he tratado con desconfianza, o como si no me escuchases; o, lo que es lo mismo, como si pasases de mí, como si no fueses realmente mi madre. Sé que basta con que te diga una sola vez ¡Madre mía! para que no pares hasta conseguirme lo que necesito. Y si no me lo consigues es que claramente, de momento, no me conviene.

Ahora es el momento importante en el que tú hablas a Santa María con tus palabras, comentándole algo de lo que has leído. Cuando lo hayas hecho, termina con la oración final.