El 19 de Junio tuvimos nuestro primer retiro espiritual de catequistas, organizado y dirigido por el Padre Richard. El encuentro se hizo en Funza, en una casa de oración de religiosas. Carlos no pudo ir con nosotros por algunos motivos de trabajo y Carolina tampoco asistió. Fue una experiencia muy linda. Creo que todos la disfrutamos bastante. Hacía mucho tiempo no me encontraba tan a gusto con tantas cosas que hacer encima.
Supongo que todos teníamos preocupaciones, pero esa semana debía entregar dos informes de instrumentación nuclear, un trabajo de taller de evaluación II, una simulación del decaimiento radioactivo de un núcleo de Cobalto 60 y el proyecto final del curso de Flash MX. Además tenía una exposición sobre criptografía cuántica con su respectivo trabajo escrito, tenía parcial de instrumentación y por si fuera poco, tenía que tomar datos del camino aleatorio de un renacuajo que casi no encuentro. Llevaba días sin dormir bien y sabía que un día podía hacer la diferencia, así que estaba algo ansiosa porque las cosas no se salieran de control.
Supongo que todos teníamos preocupaciones, pero esa semana debía entregar dos informes de instrumentación nuclear, un trabajo de taller de evaluación II, una simulación del decaimiento radioactivo de un núcleo de Cobalto 60 y el proyecto final del curso de Flash MX. Además tenía una exposición sobre criptografía cuántica con su respectivo trabajo escrito, tenía parcial de instrumentación y por si fuera poco, tenía que tomar datos del camino aleatorio de un renacuajo que casi no encuentro. Llevaba días sin dormir bien y sabía que un día podía hacer la diferencia, así que estaba algo ansiosa porque las cosas no se salieran de control.
Nos encontramos ese lunes a las 7:30 de la mañana frente a la parroquia. Salimos todos bastante felices por la oportunidad que se estaba presentando y algunos de nosotros llevábamos mucha ropa para abrigarnos, puesto que el Padre nos había dicho que hacía mucho frío. (Aquí inevitablemente debo aclarar que uno se pone mucha ropa no para que no le dé frío, sino para que no se salga el calor. Es una consecuencia de la segunda ley de la termodinámica.)Cuando llegamos a la casa de oración estaba haciendo un sol precioso que duró todo el día. El ejercicio comenzó temprano y tuvimos tiempo suficiente para reflexionar sobre la tarea que como catequistas cumplimos constantemente. Nuevamente noté (y espero que algunos de mis compañeros también lo hayan hecho) que me encanta esta faceta de nuestras vidas. No es sólo dictar una clase cada sábado o reunirnos todos los miércoles por las noches. Es mucho más que eso. Más de aquello que siempre existe en el aire de un día, es descubrir una fuerza nueva y ser parte de ella.
Hace un año y medio soy catequista. Y siento que desde pequeña todo me llamaba a serlo. El día que ingresé al grupo no me imaginé que viviría con mis compañeros experiencias tan intensas y enriquecedoras. Como catequistas han conocido una parte de mi vida y les agradezco que me dejen conocer parte de la suya. Es más, ustedes son desde hace tiempo parte de mi vida y eso me alegra mucho. En medio de la oscuridad y el misterio de mi historia, a través de nuestra amistad han vislumbrado algo más de mí misma.
Ojalá este encuentro se repita... ya saben, lo del viaje.
Un gran abrazo para todos.
M.








